Zhalta hace que los sistemas de IA funcionen de forma confiable dentro de operaciones reales. Nos conectamos con el sistema que ya usas — tu ERP, tu administrativo — y detectamos las excepciones y decisiones que no está resolviendo.
Casi toda empresa que prueba agentes de IA se queda en el piloto. No porque el modelo no pueda hacer la tarea — porque no la hace igual dos veces.
La evaluación se construye antes del despliegue, no después. Sin ella no hay mejora: hay anécdota.
Antes de esto construimos KAJA: un punto de venta que opera todos los días en micronegocios reales.